¿Te preocupa que tu peque emita gruñidos? Lo que significan y cuándo preocuparse
Los gruñidos son una de las maneras que tienen los bebés para autorregularse, tanto emocional como físicamente. Si tu peque gruñe, no te alarmes: en la mayoría de los casos es completamente normal y forma parte de su desarrollo.
Gruñidos durante la lactancia
Cuando un bebé está amamantando, entra dentro de la normalidad que emita gruñiditos. Pueden deberse a que la leche pasa muy rápido al sistema digestivo, generando un pequeño malestar. También pueden gruñir para coger aire.
Gruñidos durante la defecación
Se dan cuando los bebés están aprendiendo a defecar. Cuando el bebé hace esfuerzos para evacuar, emite esos gruñidos.
Gruñidos como comunicación
Cualquier ruido que el bebé emita — gorjeos, balbuceo, risas y chillidos — en una edad temprana puede ser a modo de comunicación, y los gruñidos no son menos.
Gruñidos y oxigenación
Los gruñidos pueden provocar un efecto parecido al de un bostezo: sirven para oxigenar los pulmones. Cuando un bebé gruñe durante el sueño, inmediatamente después suele respirar en profundidad.